sábado, 10 de diciembre de 2016

El trabajo multimedia de Daniel Canogar

Dicen que lo que se hereda no se roba. El artista contemporáneo español Daniel Canogar (nacido en Madrid en 1964) es hijo del pintor Rafael Canogar, y es uno de los más originales exponentes del arte digital multimedia contemporáneo. Radicado en Nueva York desde la década de 1980, ha expuesto en museos de Madrid, Berlín, Milán, Nueva York y Toronto. Además de artista plástico, ha escrito y publicado varios libros sobre fotografía y arquitectura.

Su fuerte es la fotografía, el video y las grandes instalaciones, en las que utiliza distintos soportes reales, como espacios públicos, edificios y monumentos importantes. Con estas instalaciones busca incluir al espectador en forma activa en sus piezas. De esta manera se observa la obra desde distintas perspectivas y momentos, haciendo que el movimiento sea parte de la presentación. Entre los temas que trata está el de la  relación entre el hombre y la tecnología, que es un acontecimiento complejo y a veces traumático. Igualmente aborda los problemas de la destrucción ecológica y de la memoria colectiva. Justamente el tema de la memoria es clave para su creación. O más bien, la pérdida de la memoria. Dice: "La memoria y su pérdida son un tema central en mi trabajo. Si no tuviéramos recuerdos, estaríamos condenados a un presente amnésico, carente de perspectiva temporal".

Siendo así, usa objetos y medios obsoletos (como cintas de VHS, de 35 mm, discos duros, monitores, CDs viejos) como parte de sus piezas. Son depositarios de recuerdos a través de los cuales se descarta una parte de cada persona cuando se les desecha. Basado en estas ideas a producido obras como Sensorium, Otras geologías, Vórtices, que se pueden ver en salas o galerías de museos, más otras que son efímeras puesto que se hacen de manera multimedia en espacios públicos. Su estética recuerda de alguna manera el estilo piscodélico de los años 1960, aunque incluye elementos del siglo XXI. Hay crítica y denuncia en lo que hace, y señala los problemas ambientales que nos acosan. En su sitio web se puede ver un catálogo extenso y completo de su obra.
  
http://www.danielcanogar.com/
  







Gracias a Stephanie Bianculli por los datos de Daniel Canogar

viernes, 9 de diciembre de 2016

La imagen contemporánea en Instagram, según Manovich

Lev Manovich, artista, escritor, computista y semiólogo ruso, nacido en 1960 y radicado desde 1981 en Nueva York, acaba de publicar digitalmente un nuevo libro llamado Instagram y la imagen contemporánea, en el que estudia la relación entre el manejo de las imágenes hoy, a través de una plataforma masiva como lo es la aplicación Instagram. Ya en este blog me he referido a ésta (ver: http://ciberestetica.blogspot.com/search?q=Instagram), que se ha convertido en una forma común de intercambiar fotos y videos, con textos y comentarios.  

En este libro, del que pueden leerse varios capítulos en la Web, vía website del autor, Manovich se centra en el uso particular de Instagram como modelo de la comunicación visual contemporánea. Parte de ubicar la cultura de la imagen de Instagram en un rico contexto cultural e histórico, incluyendo la historia de la fotografía, el cine, el diseño gráfico y los medios sociales, las tendencias de diseño contemporáneo, el video musical y el k-pop proveniente de Corea del Sur. Al mismo tiempo, señala a Instagram como una ventana en las identidades de la primera generación verdaderamente global conectada por plataformas de medios sociales comunes, lenguajes de programación y estética visual. 

Millones de personas en todo el mundo utilizan herramientas y plataformas digitales para crear y compartir artefactos culturales sofisticados, y en el libro, el autor también demuestra cómo la lectura cercana humanística y el análisis computacional de grandes conjuntos de datos, pueden combinarse para  comprender los nuevos fenómenos comunicacionales. Manovich se basó en un trabajo de "laboratorio" en el que compiló 16 millones de fotos Instagram compartidas en 17 grandes ciudades en todo el mundo desde 2012. De esta forma pudo estudiar el comportamiento, las tendencias y los contenidos de lo que el público da a conocer.  Concluye que este programa, de uso típico en los teléfonos inteligentes, es una ventana hacia los pensamientos e imaginación de la gente, y que sin duda cambia los patrones estéticos y valorativos de la imagen visual actual. 

Aquí una entrevista (en inglés) donde explica sus hallazgos y conclusiones: http://www.strelka.com/en/magazine/2015/06/03/interview-lev-manovich

Aquí el enlace a su sito web donde se pueden descargar los capítulos de su libro:
http://manovich.net/index.php/projects/instagram-and-contemporary-image

Aquí mi referencia en este blog, sobre los medios nuevos, según él:
http://ciberestetica.blogspot.com/2016/03/la-teoria-de-los-nuevos-medios-de-lev.html


jueves, 8 de diciembre de 2016

La cultura en la modernidad líquida

En la publicación anterior señalé el concepto de "sociedad líquida", que se relaciona con las ideas de "modernidad líquida" formuladas hace poco más de una década por algunos filósofos y sociólogos contemporáneos, como el polaco Zygmunt Bauman, el estadounidense Scott Lash, el alemán Ulrich Beck y el inglés Anthony Giddens. Esta postura es diferente a las de posmodernidad en su sentido crítico. Los posmodernistas suelen hablar de frivolidad, del vacío y de la validez de todo punto de vista (variación de posiciones en donde todo aplica); en tanto los "tardomodernos" (que plantean la existencia actual de una "sociedad líquida") dicen que hoy estamos viviendo un continuación exacerbada de los parámetros de la modernidad del siglo XX, menos crítica y más alienante y explotadora.  

Esta sociedad líquida representa valores poco fuertes, poco definidos, en los que las condiciones puntuales son las que imperan, sin solidez ni firmeza. Más aún, es una sociedad individualista y no colectiva. El nuevo capitalismo, la tecnología digital y la globalización traen consecuencias dispares en los individuos, aumentando sentimientos de incertidumbre y una privatización de la ambivalencia. Se trata, para estos pensadores, de una continuación caótica de la modernidad, donde una persona puede cambiar de una posición social a otra de manera fluida. El "nomadismo" se convierte en un rasgo general del ser humano líquido moderno, que va fluyendo a través de su propia vida como un turista, cambiando sitios, trabajos, cónyuges, valores y a veces más —como su orientación política o sexual— alineándose de las redes tradicionales de solidificación.

Naturalmente esto genera una cultura fluida, sin solidez, basada en factores de instantaneidad y sin profundidad. Se presenta una exacerbación de la cultura de masas, devenida en cultura masiva individual, porque los contenidos llegan ahora de forma personalizada. Es una cultura de la precariedad de los vínculos humanos, que representa a la sociedad individualista y privatizada, marcada por el carácter transitorio y volátil de las relaciones en las que vivimos. La cultura debe ser expresión sólida de las formas y valores social, porque los sólidos conservan su forma y persisten en el tiempo. En cambio los líquidos son informes y se transforman constantemente. La cultura líquida fluye y no dura. Como la desregulación, la flexibilización o la liberalización de los mercados, la cultura también se olvida de los valores colectivos para reforzar solo los individuales: facebook, twitter, instagram, snapchat, todos medios individualistas, frívolos, instantáneos y fútiles, confirmarían esta percepción. Sin embargo, estos estados transitorios pueden a su vez tener implícitos su propia transformación. ¿Cambiará la misma tecnología estos estados culturales líquidos? 

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Cultura y sociedad líquida

Una breve parábola describe cómo las criaturas terminan acostumbrándose a hechos y situaciones que son finalmente mortales, de las que se evadirían en circunstancias normales, pero que tal como se desarrollan hace que no se pueda reaccionar a tiempo: el cuento de la rana hervida. Si ponemos a hervir una olla con agua, y dejamos caer en ella una rana, ésta inmediatamente saltará para salvarse de morir cocinada. Pero en cambio si la ponemos en la misma olla, pero el agua esta a temperatura ambiente, la rana se quedará tranquila en el agua. Procedemos entonces a calentarla de a poco, y la rana no saltará; se sentirá cómoda y se irá adaptando. Se sube la temperatura muy lentamente y   la rana seguirá allí, acostumbrándose, hasta que llega un momento en que el agua está a punto de hervir, y la rana ya no tiene capacidad de reaccionar. Hierve el agua, y la rana muere cocinada.

Esta metáfora se emplea para mostrar cómo las sociedades pueden ser sojuzgadas por regímenes o gobiernos que en principio pretenden ser salvadores, pero que luego van asfixiando y sometiendo a la población a formas de represión, dominación y destrucción. No sé cuán cierta será la parábola, no sé si realmente la rana se dejará cocinar, y no sé a cuáles regímenes se puede referir esta metáfora. El hecho es que esa idea de un líquido que envuelve a la sociedad y la paraliza, se refleja en una propuesta teórica que busca explicar algunas de las condiciones paradójicas que parecen dominar nuestra realidad social actual. Es la llamada teoría de la "sociedad líquida", que tiene uno de sus pilares conceptuales en las ideas de "modernidad líquida" propuestas por el sociólogo y filósofo polaco Zygmunt Bauman (nacido en 1925) hacia finales del siglo XX, y que intentan explicar los acontecimientos implícitos en la globalización, en contra de la posmodernidad.

Esa sociedad líquida forma parte de una llamada modernidad tardía, que es una forma de caracterización de las actuales sociedades globales altamente desarrolladas, como continuación (o extensión) de la modernidad, en lugar de una nueva era enunciada por la posmodernidad. Esa sociedad líquida está marcada por las economías capitalistas globales, con su privatización creciente de servicios y la revolución de la información. Otros autores también manejan la idea de una modernidad líquida (en vez de posmodernidad o modernidad tardía), y enfrentan los hechos de manera más dramática. Las sociedades líquidas son llamadas así por ser indefinidas, por ser maleables, por presentar un estado fluido y volátil, sin valores demasiado sólidos, en la que la incertidumbre por la vertiginosa rapidez de los cambios ha debilitado los vínculos y relaciones humanas. Lo que antes eran nexos potentes ahora se han convertido en lazos provisionales y frágiles. Las diversas ideas de sociedad líquida también abarcan posiciones políticas que varían según quien las propone. Ahora bien, es cierto que esas definiciones presentan variaciones entre los autores que las plantean, en general se refieren a un conjunto similar de fenómenos y pueden, de este modo, ser entendidas conjuntamente. Esa idea de modernidad líquida implica una cultura también líquida, masiva e informe, que genera a su vez una "vida líquida", sin determinaciones ni valores fuertes, aplastada por la pasividad y la fuerza de la sociedad de consumo. En la próxima publicación haré otras apreciaciones sobre la cultura en esta sociedad líquida actual.


martes, 6 de diciembre de 2016

Propiedades del signo icónico por Eco

Umberto Eco (1932-2016) ha propuesto varias aproximaciones a la teoría semiológica, a la comprensión del signo, y al estudio de la comunicación desde el campo semántico. Varias veces lo he citado en este blog, y es siempre fuente de datos y definiciones en los diferentes aspectos que la semiótica conlleva. Si bien es cierto que mucho de su trabajo está enfocado en la lingüística, también es cierto que ha propuesto diversas discusiones sobre la manera de entender otras formas sígnicas, en especial los signos gráficos o visuales. Esos que él llama "signos icónicos".

Para Eco, el signo icónico debe ser visto como un objeto semántico, y como tal tiene tres propiedades ligadas al sentido:

* La propiedad óptica, que es la que tiene el signo en su apariencia visible, y reproduce la forma del estímulo evocado. 

* La propiedad ontológica, que es aquella que se presume, con la que el signo recibe una cualidad conceptual externa. 

  
*La propiedad convencional, que se relaciona con los modelos, que tiene cierta semejanza con el objeto real pero su representación es una convención.



Por supuesto que estos ejemplos aquí son muy relativos, puesto que el signo icónico abarca desde los índices y señales más simples, hasta las imágenes y fotografías más complejas. Más aún, Umberto Eco se preocupa por la elaboración de los signos. En su estudio sobre esto, él vuelve a centrarse en la tensión entre los elementos que pueden ser fácilmente asimilados o previstos por el código (como los símbolos en la terminología semiótica) y los que no pueden asimilarse con facilidad (como el concepto de ícono en la semiología). Eco designa los elementos de la primera categoría como ratio facilis (razón de fácil comprensión) y los de la segunda, como ratio difficilis. Cuanto más nos aproximamos a la ratio difficilis, aquella razón que no es de fácil comprensión, más está el signo del objeto "motivado" por la naturaleza del propio objeto. Los íconos son la categoría de signo que lo expresa con más claridad. Los signos verbales suelen ser de más fácil comprensión, por lo que la imagen pasa a ser un elemento complejo, con múltiples significaciones, que le dan una riqueza semántica grande y de enormes posibilidades.



lunes, 5 de diciembre de 2016

Desierto y metal

Aquí una imagen manipulada digitalmente, con arenas del desierto y estructuras vegetales metálicas. Ficción e imaginación sobre la base de una realidad visible.  Es una imagen de uso libre en la Web, con el llamado copyleft.  


domingo, 4 de diciembre de 2016

"Rubi", animación hecha en China

"Rubi" es el nombre de una serie de animación para niños realizada en China, en 2010, pensada para el entretenimiento de los más chicos, y con énfasis en la enseñanza del idioma. De hecho, en la China tiene un fuerte enfoque hacia el aprendizaje de la lengua Mandarín. El personaje principal, una niña llamada Rubi, es inteligente y tiene un montón de ideas ingeniosas. También está YoYo, que es una criatura en forma de conejo y otros que son animales y máquinas, como una locomotora azul que forma parte del elenco. 

Está produicida por el Estudio ChinAnimax, que también hace otra serie de películas y programas animados que se difunden mundialmente. En este caso, en cada episodio de Rubi se llevan mensajes con valores pro-sociales y educativos, por ejemplo, responsabilidad personal, cuidado y preocupación por los demás, creatividad, amistades, seguridad en casa, un ambiente limpio y cosas similares. Otra muestra de la universalización de la estética digital, aún cuando la serie a su vez incorpora elementos de la estética china. 






viernes, 2 de diciembre de 2016

Una frase de Darwin sobre la ignorancia

"La ignorancia engendra más confianza de la que con frecuencia engendra el conocimiento: son aquellos que saben poco, y no aquellos que saben mucho, los que afirman positivamente que tal o cual problema jamás podrá ser resuelto por las ciencias".

CHARLES DARWIN (1809-1882), famoso naturalista inglés.

jueves, 1 de diciembre de 2016

Las extrañas bellezas de Terrell

El artista estadounidense Charlie Terrell combina un gran talento gráfico con habilidades musicales y actorales, lo que le hace un creador completo. Tiene un enorme talento para la pintura digital y la manipulación fotográfica, y además es cantante y compositor de la banda de blues Charlie Terrell and The Murdered Johns. También escritor, productor de videos musicales y fotógrafo aficionado. Ha creado videos para bandas como Disturbed, Nine Inch Nails, DMB o Lucinda Willians y realizado algunos filmes experimentales. Terrell y su esposa Polly han creado también la compañía, Daddy Van Productions, que tienen para diseñar, crear y producir diseños gráficos para músicos famosos, como Marilyn Manson, Keith Richards, Paramore, Dave Mathhews Band o Motley Crue. Aquí coloco una pequeña muestra de sus mujeres exóticas, que elabora usando algunas fotos como base, y mucho trabajo de arte digital. 

Su sitio web: http://www.charlieterrell.com/










miércoles, 30 de noviembre de 2016

Saint-Simon y las redes

Claude-Henri de Rouvroy, conde de Saint-Simon (1760-1825), fue un filósofo y teórico social francés, que suele incluirse entre los pensadores del socialismo utópico, por sus ideas que dieron nacimiento a un movimiento surgido después de su muerte, conocido precisamente con el nombre de sansimonismo y que preconiza acabar con la "anarquía" capitalista, sustituyéndola por un nuevo Estado dirigido por los científicos y por los industriales, que reemplazarían a los "incapaces": curas, nobles y explotadores.  

Entre las muchas ideas que propuso Saint-Simon, hay una que parece premonitoria de algo que hace 200 años no se hubiera pensado: las redes y sus tejidos sociales. Entre las cosas de las que habla, está la concepción de una red como trama universal, que permita la asociación de todos los componentes sociales productivos. Esta noción sansimoniana se plantea con un cuádruple efecto: primero, entender que las redes no son solamente redes materiales (carreteras, vías férreas, líneas telegráficas) sino que están implicadas redes financieras y económicas: dinero, producción, intercambio; segundo, la existencia de redes espirituales, como la religión y la estética; tercero, la incorporación de avances tecnológicos en red, como el vapor y la electricidad; y finalmente, la más novedosa, la red social.

Los seguidores de Saint-Simon en el siglo XIX desarrollaron esta idea desde un punto de vista organizacional. Si bien se les puede criticar su corriente tecnicista, reflejada en la tercera red, no es menos cierto que la red social implicaba otra propuesta nueva: la solidaridad internacional. Para Saint-Simón y sus seguidores no podía haber progreso sin una conjunción de esfuerzos entre las naciones, que además debía hacer prevalecer el valor de la sociedad por sobre el valor de lo económico, sin eliminar el valor de la empresa como "emprendimiento" colectivo. Francia había salido de la convulsión de la Revolución y de la dictadura napoleónica, por lo que el sentimiento de rescate de lo social y su tejido era importante para ellos. La propuesta de una red que significara unión, conjunción, solidaridad y emprendimiento, resultó pionera en la filosofía decimonónica, y de alguna manera sirvió de referencia para Karl Marx y Friederich Engels, que en ella vieron la semilla del socialismo y del comunismo.